miércoles, 12 de febrero de 2014

MARIA DE ROZAS (V)

Como María tuvo una vida tan rica en caridad, devoción al Santísimo Sacramento y demás Santos de su devoción, no terminaría nunca, así que voy a hacer como dos apartados para poder terminar su historia y quedarme en paz y volver a dormir. Cuando su hermana murió y dió todo cuanto poseía, se quedó en la calle, dormía en cualquier portal ( lo poco que dormía ) . No estuvo mucho tiempo, los frailes la proporcionaron vivienda en la Iglesia de San Miguel, frente a la Cruz dorada, cerca de la Isla. Se sintió feliz por que allí nadie podía verla en oración toda la noche, pero como el suelo era húmedo y frío, su confesor la obligó a arrodillarse en una estera de corcho, y allí arrimaba la cabeza a la pared o sobre un leño, dormía cada noche una media ora. Solicitó el hábito de la Tercera Orden Franciscana, le fué impuesto y no consintió que la hicieran hábito nuevo, si no que le arreglasen para ella uno de los viejos de los padres franciscanos. No se como la daba el día desí para tanto. Por la mañana temprano, se iba a los hospitales a ayudar a las monjas en la limpieza y atencionesn  de los enfermos, luego pedía en alguna casa que la pillase de paso, unas cucharadas de aceite para atizar la lámpara del Sagrario, si la sobraba, encendía una lamparilla al Nazareno de la Cruz a cuestas (ahora le veneramos en la Catedral), si aún tenía su aceiterilla algo, ponía a la Inmaculada a la que coloquialmente llamaba MI PALOMITA, le ponía otra lamparilla, (esta Virgen, se venera en las Dominicas actualmente),si no se le había agotado la materia, ponía luz también a su amado padre San Francisco, ella misma se admiraba de que le diese el aceite tanto desí. Tras la Santa Misa, iba a pedir limosna para los pobres. Llegó a tener tal arte en las peticiones que unos hombres que estaban en la calle, al verla venir, se marcharon, diciendo. Vamonos que si llega María y si no tenemos que darla, seguro que nos quitamos hasta la camisa. Nadie era capaz de negarle cuando pedia por amor de Dios para sus pobres, y en las casas mas pudientes, tenían la orden los criados de demorarse en traerla por el gusto de su conversación, cosa que a ella la dolía, primero por que perdía un tiempo y segundo por que en su interior se consideraba indigna, y se decía :Como soy Maribobales, se distraen con mis tonterías, Visitaba a los presos cuando la dejaban entrar en lka cárcel y siempre los llevaba alguna cosa, pero ellos agradecían mas las palabras de consuelo que los presentes. Una vez, vió que tenían una mujer, sujeta con cadenas por ser muy peligrosa y haber hecho muchas fechorías, Sintió tal dolor, al saber que esta condenada a ser arrastrada desde la cárcel para ser ahorcada en la plaza, que pidió ser canjeada por ella. (La cárcel estaba en la calle del Rey donde está el Ayuntamiento)
Bueno mañana sigo, por que por mucho que quiera reducir...

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