sábado, 28 de junio de 2014

¡QUE COSAS MAS RARAS OCURREN EN LA VIDA¡

La verdad, es que en mi larga y dilatada vida, he visto tantas cosas, que nada debía extrañarme, pero mi capacidad de asombro parece que está intacta. Fuí una niña feliz. Fuimos una familia feliz, nos adorábamos, mis padres procuraron darnos todo cuanto podíamos desear a mi y a mis dos hermanos, y eso que nos tocaron tiempos difíciles, los de nuestra guerra "incivil" (ya que una guerra no puede ser civilizada de ninguna manera), cada guerra lleva consigo el horror, la orfandad, la miseria..... todo lo malo e indeseado, eso no es civilizado. A pesar de todo y de las carencias normales de la guerra y posguerra, fuí feliz. En la escuela, tuve unas estupendas maestras, unas excelentes compañeras, y en el barrio estupendas amigas y amigos. Entonces las plazuelas, eran nuestra segunda casa. Jugábamos a todo sin tener nada y los cánticos jugando al corro o a la comba alegraban la vecindad, ahora con las maquinitas no meten ni chispa de ruido los niños. A mi me gusta verlos por las mañana cuando van al cole charlando con sus padre o abuelos, siempre a grandes voces, debe ser para parecer tan altos como sus predecesores. Tuve una juventud bonita. Me casé llena de ilusión, pensando tener hijos, varios hijos, era mi meta, verme rodeada de niños, y así fué, tuve los cuatro hijos mas hermosos e inteligentes (lo dice la mami que es parte neutral en el asunto), buena gente sobre todo. Bueno ya estoy metiendo rollo y no es esto lo que quería decir. Lo de la guerra, fué horrible, era normal ver los heridos con brazos escayolados en unos artefactos de madera que llmaban aviones, piernas, cabezas vendadas, algunos heridos mas desgraciados, faltos de remos, en fin oíamos hablar de paseos, fusilamientos, desaparecidos, por el bando rojo y por el azul, no comprendíamos muy bien a que venía aquello pero si nos dábamos cuenta de los sufrimientos de nuestros vecinos, aunque éramos muy niños. Al mes de casarme, murió mi padre a los 52  años. Ha sido el mayor dolor de mi vida y algo que me traumatizó para siempre, aunque mi caracter alegre y dicharachero (heredado de mi padre) me ha hecho esconderlo dentro de mí y ser egoista con mis penas, no las he compartido nunca con nadie. Hata aquí parecen las cosas de una vida normal, pero desde hace unos años, voy de sorpresa en sorpresa. Los polícos, que ahora en democracia los elegimos nosotros para que nos representen, y como es natural, elegimos a los que nos parecen los mejores, pero si, si... Cada día hay una nueva noticia de alguien que mete mano donde no debe, y tenemos entre alcaldes, presidentes de comunidades, y hasta los sindicalistas que debían ser los que nos dieran ejemplo de honradez, todos metidos en cada "fregao" que tiembla el misterio, metidos en corupción, malversacion de fondos, con la mierda hasta el cuello, y lo peor es que todo esto ha salpicado a la familia Real. La que os llevo metido para acabar por lo que quería empezar. Ahora, tenemos dos Reyes, dos Papas y un lio matutero que yo no entiendo. Nadie conoce reglas de urbanidad, nadie conoce ni de palabra lo que es el respeto. Vienen del quinto infierno imponiendo sus leyes. No lo entiendo, si llegas  a un pais a abrite camino en la vida, yo creo que no se pueden imponer de ningun modo las creencias y leyes de las minorías pues en este pais, mire usted, SI. Llega una niña a un colegio donde está prohibido llevar tocado en la cabeza, y por narices con juidios de por medio, la niña lleva el "velustrin" en el colegio. Ahora les molesta el Cristo que preside la clase, se quita el Cristo para que no esté adisgusto el chico o chica de otra religión. Y vivir para ver, el día menos pensado vemos presidiendo las aulas, la media luna o la estrella de David.... Al tiempo. Pues esto era en realidad lo que quería contaros sobre mi capacidad de asombro, y como siempre me he liado, gracias si habéis leido hasta aquí

domingo, 15 de junio de 2014

UN RECUERDO EN HONOR A MI PADRE

Hoy voy a escribir en el blog, para mi y los mios. No se si a alguien mas les interesará. Hace 58 años que  perdí a mi padre. Tenía cuando nos dejó 52 años. Yo me casé el 10 de Mayo y el murió el 15 de Junio, al mes y cinco días de mi boda. Para mi, fué tan doloroso como inesperado. Me traumatizó para toda la vida. Me puso una losa en mi vida, y hay un antes y un después desde aquel día 15 de Junio. Mi padre, era uno de esos hombres trabajadores, honrados, alegres y amantes de su familia. El hombre mas enamorado de su mujer que yo he visto en m i vida. Fuimos tres hermanos, yo la mayor y dos hermanos varones. Por lo que fuera (dicen que por la distinción de sexos suele ocurrir) yo era la niuña de sus ojos y yo tenía adoración por el..Era un buen cristiano (ya se que eso esta un poco pasado de moda, pero si voy a decir como era tengo que contarlo) Tenía una gran devoción a San Antonio que le trasmitió su madre y él nos las trasmitió a toda la familia. También a la Virgen, todos los años íbamos a Bejar a la fiesta de la Virgen del Castañar, y armaba la marimorena si alguien le impedía sacar a la Virgen de la ermita, y ese mismo fervor y cariño tomó luego a la del Puerto, que a su fiesta no faltamos nunca, solo el último año de su vida, que ya por entonces estaba muy enfermo. Pues bien, quiero quedar escrito que yo le considero un santo. De esos Santos anónimos que están en el Cielo sin nombre en el santoral. El dia de San Antonio, antevíspera de su muerte, entro en un estado comatoso, no respondía a ningun estímulo, ni de cariño, ni de palabras. LLegó el médico nos pidió una aguja, le pinchó los pies y no sintió nada. Pues ese día, tuvo grandes conversacines con San Antonio, (en el subconsciente el debía tener alguna visión). Hablaba como si estuviera de conversación con un amigo, le decía : San Antonio, tan pronto no. San Antonio, ¿Donde vamos con esa barca? ¿No ves como están las olas? ¡vamos, que nos ahogamos de todas formas¡. Otras veces no le entendíamos, otras decía incongruencias, como San Antonio, ¿por que cuelgas ahí mis asaduras? Tantas y tantas cosas que he ido borrando de mi memoria, otras no he podido, también pedía que llegara mi marido que tenía que hablar mucho con ´él, pero cuando le preguntaba que tenía que decirle él no hablaba mas que consigo mismo. El médico nos dijo que estaba por las últimas. El día 14 despertó por la mañana consciente y normal, con sus muchos dolores (murió de cánces y entonces no había tantas cosas para calmar los dolores pero lo raro que el día de San Antonio no se quejó ni una vez). Por la tarde empeoró, y pidió que le llevasen la Comunión, luego la Extremaunción ya cuando la recibió no tenía conocimiento y así duró hasta pasadas las 12 de la noche del dia 15. Siempre hemos celebrado su aniversario el dia 15 de Junio, aunque yo nunca estuve de acuerdo, ese día yo aún tenía padre y el 16, era huérfana, pero como la defunción se firmó a las doce de la noche del dia 15, así quedó. Era entre viernes y sábado, yo siempre digo que San Antonio no pudo llevársele y la Virgen (que tiene el sábado dedicado a ella), se le llevó. El Jueves anterior, había sido El Corpus, ya bastante malito, le sacamos al balcón a ver la Procesión. Estuvo llorando todo el rato, sobre todo al ver pasar el estandarte de la Virgen de la Salud, y nos decía : Cuando la república que íbamos tan pocos en la Precesión, yo siempre llevaba una cinta de la Virgen y ahora que va tanta gente, yo en el balcón viéndola pasar. os podría contar muchas cosas mas, pero ahora mismo estoy llorando con mis recuerdos y esto lo pongo como un homenaje de cariño a ese padre bueno para que mis hijos y nietos le recuerden siempre con el mismo cariño que yo, Luego mi cariño de los dos lo deposité en mi madre, Ella no me traumatizó tanto, la disfruté muchísimo, me dejó rota pero de distinta manera, cuando se fué tenía 98 años ¿lo entendéis?

domingo, 8 de junio de 2014

BEATA ANDREA CALLE GONZALEZ

Esta placentina, Andre Calle González, ha sido beatificada este año junto con otros cuatro sacerdotes de la Diócesis Placentina, uno de ellos natural de Plasencia. He de confesar que cuando vi los anuncios de las beatificaciones a la puerta de la Catedral, no tenía ni idea de su existencia, os diré solo lo que he podido recabar, que no es mucho. Creo que viven sobrinos directos de esta beata, pero no he dado con ellos. Comienzo. ANDREA CALLE GONZALEZ nace en Plasencia el dia 27 de Febrero de 1904. De una familia normal y trabajadora. Fué siempre muy  alegre, dicen que las penas y ella no se llevaban bien, que la gustaba reir y alegrar a los que tenía a su alrededor. En 1930 ingresó en las Hijas de la Caridad. Recorrió varios hospitales, especialmente spiquiátricos, donde repartia su alegría con los enfermos y las hermanas. Cuando comenzó nuestra guerra "incivil", fué apresada y sometida a toda clase de humillaciones y burlas por los comunistas, que al fin la fusilaron en Madrid el 3 de Septiembre de 1936. Su delito, ser religiosa y católica. Por fin tenemos una paisana en los altares, aunque yo tengo la espinita de que nadie se haya preocupado de poner en los altares a Maria de Rozas. Yo he querido quedar constancia de estas placentinas que con  todo merecimiento quedaron en la historia, pero hay muchas mas que no figuran en letras de molde. Os contaré alguna cosilla sobre dos mujeres que yo conocía, que por ser comunistas sus maridos, y por tanto perseguidos a muerte los años de la guerra, tuvieron el arresto y la valentía de tener escondidos en casa hasta que se restableció la paz y una de ellas acompañó a su marido a entregarse a las autoridades. No voy a mencionar sus nombres, pues nadie me ha autorizado a hacerlo y aún vive una hija que fué compañera de escuela. Dicen que lo tuvo emparedado, la registraron varias veces la casa y no dieron con él, es mas, su hija no sabía nada de su padre por temor a que se le escapara sin querer alguna información. Vendía verduras en la plaza del mercado y era una gran moza y muy guapa. Otra que también ocultó a su marido, tuvo un calvario con las malas lenguas del vecindario. Cuando la guerra, no se por que motivo, cuando el cuartel estaba saturado, nos mandaban a las casas normales un "asilado" a nosotros nos tocó un alemán, que era tan grande que a mi me daba como miedo mirarle, no hablaba español y nosotros no entendíamos aleman, pero lo que el entendía muy bien eran las comidas que mi madre le hacía y el devoraba, sin importarle un pepino si nosotros comíamos o no, si teníamos cama o teníamos que dormir juntos.(Eran pocos los dias que los asilábamos, luego se iban al frente y todos contentos con su marcha) Cuento esto, por que a esta señora le tocó por lo visto un simpático italiano. Pues un buen día la notaron que estaba embarazada. Pues para que quiso mas dias de fiesta que los domingos. Le adjudicaron el hijo al italiano. La señora calló con el calvario que la hicieron pasar, y cuando todo acabó, se enteró toda Plasencia de que el niño que nació, era hijo de su marido al que tuvo mas de tres años encerrado, no se donde, pero dentro de casa. De  estas mujeres que no tuvieron la importancia de estar en los libros de historia, pero tuvieron la suya llena de sobresaltos y sobre todo de amor a sus maridos, me ha parecido bien hablaros de ellas hoy. Gracias por leerme

lunes, 2 de junio de 2014

LA HERMANITA ALINA (III)

Como os decía ayer, la hermanita Alina, no se resignaba a que sus ancianitos tuvieran "el cocido en el alero", por lo que "inventó" un pacto con las casas ricas, Cada año se comprometerían a darle "algo" si podía ser todos los años lo mismo. Ella lo escribía en su libretita y se encargaba de recordarselo (de la manera que ella lo hacía) a sus amigos colaboradores, Un señor se comprometió a darle cada año seis cerdos para la matanza, otro tres sacos de garbanzos...etc. Bueno algo había seguro, pero no suficiente pues los ancianitos eran numerosos y los haberes escasos. Una anécdota hermosa fué el "atrevimiento incontrolado" que tuvo un dia. Os cuento. Entonces había en el cuartel una guarnición de soldados bastante numerosa. Hacían la instrucción los quintos en el Parque, nosotros los veíamos desde la carretera y nos reíamos cuando marcaban mal el paso y el sargento echaba pestes sobre ellos. Luego hacían allí mismo las juras de Bandera. Ponían un gran tablado desde donde presidian los mandos la ceremonia de jura y el desfile. A mi siempre me encantaron las paradas militares, así que pocas veces perdía la Jura de Bandera. Pues en  uno de esos acontecimientos, tuvo a bien pasar por allí la hermanita Alina. Se le ocurrió una idea. La idea, estupenda, el sitio y la ocasión malísimos ¿créis que arredró esto a nuestra valerosa "pedidora"? ¡Claro que no¡ Miró detenidamente a la tarima donde estaba la presidencia y pensó. Si hay que pedir y poder sacar algo, habrá que dirigirse al mas rico. Prestó atención a las charreteras de los uniformes y al que vió con mas medallas, encaminó sus pasos. Subió los tres o cuatro escalones y se puso detrás del que había "fichado" que era nada mas y nada menos que un Capitán General. Le tiró por detrás de la guerrera. El militar, firme, no le prestó ningúna atenciuón. Era de aquellos militares, recios, aunque de buen corazón como luego demostró. Como no se había movido, la hermanita volvió a tirar con insistencia de la guerrera. Sin mirar siquiera para atrás y con mal humor la dijo: Hermana ¿no ve que estoy ocupado? Ella le dijo (y como se lo diría) : Una limosnita para mis ancianitos. Los apuros del militar fueron enormes, en su flamante uniforme no tenía ni una peseta, pero le dijo a su ayudante. Inmediatamente hazte con quinientas pesetas como sea y dáselas a la hermanita. (Qinientas pesetas de los años 50, eran una verdadera fortuna) además le pidió permiso para darle un beso en la frente por su gesto de valor y caridad.  Cuando comenzaron a salir al mercado las lavadoras, ella ya muy mayor y medio ciega del único ojo que consevaba, quería a toda costa conseguir una para ayudar a sus monjitas en los ingentes montones de ropa. como ya no podía salir, era mas difícil conseguirlo. Pero en vista de que su vida iba terminando, el Ayuntamiento, el Ejército, la Judicatura, la Guardia Civil, todos de acuerdo quisieron hacerle un homenaje. Organizaron una novillada, para la que los Hermanos Cembrano regalaron toros y uno de ellos que era rejoneador actuó junto con otros mas, (lástima no me acuerdo de los nombres) Se llenó la Plaza de toros y de este modo se pudo comprar la ansiada lavadora y tener alguna pesetilla mas. Murió a los 98 años, llorando, no por que se moría, si no por que don Juan Delgado le había prometido que cuando cumpliera los 100 años, la reglaría 100 mil pesetas. Bueno, podría contaros muchas mas cosas de esta catalana-placentina, pero ya os haréis idea de su personalidad y de su habilidad petitoria, de forma que aquí en Plasencia cuando alguien es muy pidón decimos: PIDES MAS QUE LA HERMANITA ALINA. Está enterrada en el Asilo. Los funerales se le hicieron en la Catedral y en la lápida que cubre su tumba pone simplemente: S.R.Aline Michel 15-5.1878 - 4-11-1975.

domingo, 1 de junio de 2014

LA HERMANITA ALINA (II)

Ayer comencé a relataros algo sobre nuestra placentina de adopción, nuestra querida y nuncca olvidada hermanita Alina. hoy quiero contaros alguna de las anécdotas que conozco de ella o he oido relatar. Ya os conté que pedía casa por casa todos los días, los martes es mercado en Plasencia desde su fundación o quizás antes. Ahora hay uno en casi todos los pueblos, pero entonces toda la comarca se desplazaba hasta aquí para sus transaciones comerciales, ya vendiendo o comprando y era tan importante que hasta RENFE (bueno entonces se llamaba de otro modo) tenía un tren especial que llamábamos MARTERO que hacia el recorriso  Béjar-Plasencia muy temprano y paraba en todas las estaciones recogiendo gente para poner sus tenderetes en la plaza o comprar de todo. Luego regresaba por la tarde haciendo el recorrido a la inversa, Plasencia-Béjar. Pues esto era un filón para nuestra querida hermanita Alina. Cogía una cesta de dos tapaderas, que eran tan grande como ella e iba pidiendo puesto por puesto, lo que fuera, para sus ancianitos. Los tiempos de la posguerra, fueron difíciles y nadie hacía alardes de larguezas, pero ella con su labia conseguía llenar su cesta de verduras, frutas, tomates, pimientos... Luego cuando alrededor de las dos se levantaban los puestos, ella presurosa recogía todos los productos que por alguna maca no se habían podido vender y se iban a tirar. Todo era aprovechable, tenía un poquito malo, se quitaba y aprovechaba lo bueno. Sus visitas a la plaza del mercado también eran habituales, siempre conseguía algun pescadito y en las carnicerías, la llenaban de huesos para hacer calditos para sus ancianitos aquella conocida cesta. Cuando llovía o la cesta pesaba mucho, tenía una treta para no subir la gran cuesta que hay desde la Plaza al Asilo. Se esperaba a que saliera el alcalde que por entonces era don Fernando Barona y le decía con esa gracejo suyo tan particular: Fernandito, ya ves lo que llueve, o ya ves lo que pesa la cesta. El que era gran amigo suyo, la devía Vamos hermanita que yo las subo en mi coche. Iba también por los pueblos cercanos, andando o en burro pidiendo por las fincas verduras o frutas. A veces se le daba bien la "cosecha" pero volver con la carga era difícil. Luego mas adelante al ser mayor, tenía mas dificultades y optaba por los coches de línea, siempre echando cuentas de los gastos. Cuando traía muchas cositas, no se las dejaban meter dentre del autobús y se las cargaban en la baca, pero al no tener una lona que cobijara   las mercancías, algunas veces se la volaban los repollos o las lechugas con el consabido disgusto. En las ferias, tenía otro filón. Se apostaba a la puerta del hotel donde se vestían los toreros y allí al salir para la Plaza de toros, los "asaltaba" y casi siempre eran muy expléndidos con ella. Todas estas ayudas, no eran todo lo seguras que a ella la hubiera gustado, por lo que se inventó una especie de suscripción, no escrita pera que a ella la dió resultado. Mañana sigo