Yo pensaba seguir contandoos los nacimientos que he visitado, pero lo aparco para otro día y así complazco a mi sobrina Mary Carmen, que me dice que la recuerde sus años niños cuando hacíamos el arbol de Noel. Veré la manera de que con mi relato no me paso lo que siempre, que me quedo sin papel. Vivíamos mis suegros y nosotros en la misma casa, ellos abajo y nosotros arriba (mi marido y mis hijos, claro). La hermana de mi madrido, su esposo y Mary Carmen, venían con frecuencia a ver a los abuelos. Algunas veces se quedaba ella cuando no tenía cole alguna temporadita, con la caraba de los primos y yo que me han gustado siempre los niños, pues pasaba mas tiempo en mi casa que en la de los abuelos. Bueno, a lo que íbamos. En nuestro barrio, hay tres calles paralelas, que alguien, no se cuando las cambio el nombre de Vinagras, por Calle Bravo, la de Patalón, por Maldonado, y la de las Morenas por Padilla. Así se formo el grupo de vecinos llamado LOS COMUNEROS. Por Nabvidad nos entregaban a los vecinos un arbol de plástico para que adornáramos los blacones, había concursos y premios. Yo tenía una tienda en el bajo de la casa, y allí era la fiesta para preparar el arbolito que subíamos luego al balcón, Mi marido, compraba papeles de regalo (ahora son muy corrientes, pero hace cerca de cuarenta años, eran un lujo) y cintas de adorno. Pues un día que vino de viaje (era representante) pues nos cogió todos afanosos haciendo estragos en los papeles bonitos y envolviendo cajitas vacias, que atábamos con las cintas de colores, metíamos entre los adornos un poco espumillón y unas estrellitas que hacíamos con papeles de colores, o desembolviendo los bombones, que pegábamos en un cartón para darle mas consistencia, mis hijos, mi sobrina y yo, disfrutábamos como enanos, pero ¡vaya por Dios¡ llegó el jefe, vió el desaguisado que habíamos formado con sus papeles de lujo, y se armó el Belén (bueno el arbolito), se enfadó mucho, yo le mandé a paseo y el se fué a tomar vinos y vino luego tan contento que se olvidó del enfado y hasta nos elogió nuestra obra de arte. Pues nos llevamos el primer premio, se que nos dieron un trofeo, que aun conservo, un diploma, que no se donde habrá ido a parar, y un regalo en metálico con el que luego nos dimos una fiesta para celebrarlo. Son recuerdos entrañables. El primer premio, lo ganamos dos años seguidos, pues los poníamos lucecitas y todo, pero no de guirnaldas, de bombillas, pero como no éramos muy buenos instaladores, nos explotó una y nunca mas le pusimos luz al arbolito, así que quedamos relegados al tercer premio, hasta que la cosa se enfrió pues nadie estaba de acuerdo en la concesión de premios, y todo terminó como el rosario de la aurora. Mary Carmen ¿satisfecha?
miércoles, 18 de diciembre de 2013
martes, 17 de diciembre de 2013
VISITANDO NACIMIENTOS (II)
Sigo con mi visita al Nacimiento de Santo Domingo. Ayer os hable de la parte mas novedosa como es estar en Egipto la Sagrada familia y su gran templo. Pero la verdad es que es un modelo todo él. Comienza con la Anunciación del Angel a la Virgen, continua con la visita de la Virgen a Santa Isabel, luego está el portalito, al que no le falta detalle, está la Sagrada Familia, la mula el buey, los adorantes arrodillados con sus presentes ante el portalito, la Anunciación a los pastores, los Reyes en sus camellos, la huida a Egipto, el castillo del rey Herodes con una cohorte de soldados muy numerosa, vamos todos los pasajes bíblicos muy bien ordenados. Luego no faltan los oficios, de alfareros con unos cacharrinos de barro, que son mi delicia, por lo chicos y bien formados, las lavanderas, y todo esto en un verdadero pueblo en miniatura, donde no faltan las callejuelas retorcidas, con sus arcos o pasadizos que unían unas casitas con otras, los pozos, las hornos cociendo el pan, el molino, la fragua con sus saquitos de carbón a la puerta, pero lo que a mi de verdad me fascinó y lo he quedado para lo último es el huerto. Hay un labrador arando la tierra y a sus espaldas está el huerto, pero no simulado, con verduras de verdad, hay unas coliflores en miniatura (arbolitos cortados con arte de una coliflor para que parezca una coliflor entera) los brócolis, preciosos, tomatitos, solo hay unos meloncitos hechos con plastilina, lo demás es de verdad, hasta los espárragos silvestres (que no se por que los llaman trigueros) que por aquí se crian entre los canchos, pues allí entre las piedras tambien están tan tiesecitos, vamos que estuve no se cuanto tiempo viéndole y disfruté como una niña vieja, o una vieja niña, es igual. Seguiré otro día con otro Nacimiento
lunes, 16 de diciembre de 2013
VISITANDO NACIMIENTOS
La verdad, es que no se cuando voy a dejar de ser niña. Soy bisabuela y aun no perdido (gracias a Dios) mi capacidad de entusiasmarme con todo. Ayer domingo, me fuí a visitar Nacimientos, Belenes o como queráis llamarlos. Los vi, rústicos y menudos llenos de encanto como los que hacíamos en mi casa de pequeña y luego en la otra "mi" casa, ya de madre, que junto con mis hijos, (armábamos el Belen) ¡ y que belén¡ hasta que conseguíamos ponernos de acuerdo... El portalito, era fácil. En el mejor sitio, pero los pastores, los Reyes y los danzantes, bueno eso era otra cosa. Lo pasábamos en grande, y hasta algunas veces, al no ponernos de acuerdo, nos enfadábamos y dejábamos abandonadas las figuritas hasta mañana. Pero vi dos digno de mención, el que hace la cofradía del Niño Cubanito, en Santo Domingo, que es enorme, creo que tiene mas de 60 metros cuadrados, hay que verle con detenimiento, pues tiene pequeños detalles que no te debes dejar pasar. Me hizo mucha gracia ver en una de las casitas en una jaula, un perdigón (bueno aquí lo llamamos así) aunque el verdadero nombre es una perdiz de reclamo, vamos para atraer con su canto las perdices y cazarlas, dos gatos golosos miran para arriba, yo creo que con no muy buenas ideas, vamos que se la pretenden merendar, pero está muy alto para poder darse el festín. Hay un pequeño buho en un arbolito, cerca del lago donde pescan dos barquitos, medio escondido un caimán. Luego hay un templo Egipcio, enorme con grandes columnas y entre columna y columna los dioses. Dos altísimos obeliscos, y un pueblecito con los egipcios y sus vestidos tradicionales, que será la representación del tiempo en que vivió allí la Sagrada familia, antes claro está la huida a Egipto. Y otra vez me quedé sin papel, y aun no he acabado, mañana os sigo metiendo "el rollo", si os interesa
viernes, 13 de diciembre de 2013
QUEDE EN SEGUIR CON EL PLATILLO VOLANTE
Quedé en contaros otro fenóme que sucedió en el missmo verano en que avisté el platillo volante por el año 1947 o 48, pero este chisme, al que yo coloquialmente llamo mi enemigo (leáse ordenador), me juega unas malas pasadas, que a cualquiera se las doy yo, cuandio no se me pierden los escritos, me aparecen por otro sitio, ¡vamos un caso¡ a lo mejor el caso soy yo que nací casi en la prehistoria y me he metido a moderna. Bueno a lo íbamos que ya me estoy enrollando. Aquella noche, estábamos en la pista de el jardín El Nido, en el parque de la Coronación, aliviando los calores, pues lo tenían regadito,y resguardado por árboles que en las horas de calor le daban su sombrita. Estaban el matrimonio Berrocoso, mis padres y yo, no se si alguien mas. Habían pedido para tomar una jarra de cerveza y una gaseosa. Aniano, el dueño, tenía para esto una especie de soperas de aluminio con su cacito, las dos bebidas se mezclaban y con el cazo se servía el líquido en los vasos, pideron una plato de aceitunas, y nos disponíamos a mitigar la sed cuando de pronto llegó sin previo aviso, un ruido ensordecedor, un ventarrón que tuvimos que asirnos a las sillas para que no nos hiciera volar, y los hombres a sujetar la mesa, nos inundó una luz roja, que lastimaba la abertura de los ojos, pues con el ventarrón hubo que medio cerrarlos para que la arena no te cegara, fueron segundos, luego la noche se volvió a quedar calurosa y en calma, pero el desastre fué total, el viento tiró ponchera, vasos botellas, vamos hizo limpieza total, del plato de aceitunas no quedó ni la muestra, así después hubo trabajo para los camareros, para limpiar cristales rotos y demás desperfectos. Nunca se ha encontrado explicación al suceso, a pesar de que en varios dias fué monógrafico el tema de conversación. Creo que ese mismo verano ocurrió alguna otra cosa rara, cuando me acuerde os lo cuento, Pero quiero que sepásis que es verdad, que no es un invento mío
martes, 10 de diciembre de 2013
EL PLATILLO VOLANTE
Lo que os voy a contar ocurrió mas o menos cuando yo tendría unos dieciocho años, 1947 o 48. Entonces no había yo visto ni por el forro un tubo fluorescente, así que no podía saber de color era su luz. Hago esta aclaración que os servirá luego de recordatorio. comienzo mi relato, (verídico). Una tarde de verano, vamos medio tarde medio noche, mejor un atardecer (ya que el Parque de Los Pinos se cerró siempre antes de hacerse de noche) estábamos mi amiga Carmen y yo en uno de los bancos esculpidos en uno de los canchos, cerca de la charca de los patos (bueno aquí se llaman canchos, son rocas o peñascos) cuando de pronto vimos venir por la parte de los Arcos de San Antón (acueducto) para los que desconozcan Plasencia (por la parte sur), como una especie de enorme luna, que girando sobre si misma iba perdiendo altura vertiginosamente, hasta parecer que iba a chocer contra los Arcos. Una intensa y cegadora luz fluorescente iluminó todo el parque, algunas personas se echaron cuerpo a tierra, creyendo que aquello nos iba a aplastar. No recuerdo si hizo algún ruido. Pero aquello que se nos veía encima era redondo, enorme y reluciente hasta desprender aquella luz cegadora. Pues cuando parecía que iba directa al suelo, comenzó a elevarse siempre girando sobre si misma e impartiendo la luz mas tenue a medida que se alejaba, y tomando altura se alejó hasta hacerse invisible por la parte de la Data (por oriente) En su avistación, nos formó como una enorme V. Al pasar todo, quedó el atardecer oscuro y el Parque vacío, ya que todo el mundo salió huyendo como alma que se lleva el diablo. Poco tiempo después los periódicos comenzaron a decir que habían sido avistados unos platillos voladores, y hasta nos asustarosn con aquellos imaginarios Marcianos que venían a invadir la tierra. Aquel verano aún tuvimos otra cosa rara, que os contaré mañana, me he quedado como siempre sin "papel"
sábado, 7 de diciembre de 2013
ARCO IRIS BLANCO
Que conste, que todo esto que os estoy contando, es por ser una "chica" obediente. Mi profesora de informática, cree que es interesante que os cuente las cosas que he visto o vivido a lo largo de mi vida. Parece imposible, (incluso cuando se lo he contado a mis hijos de pequeños, lo tomaron como un cuento), pues yo he visto una noche un arco de iris blanco. No se muy bien la fecha, debió ser en el verano de 1934 o 35. La fecha no la recuerdo, fue antes de nuestra guerra "incivil". Entonces como no había televisión, por las noches los vecinos en el verano salían a las puertas a tomar el fresco antes de irse a la cama, yo estaba pasando el verano en Béjar con mis abuelos. Tenían la vivienda en un sitio privilegiado. La casa abría a dos calles, y estaba cerca de la Puerta de la Villa. Enfrente no había nada edificado, se veía el Parque y un buen trozo de la Sierra, que yo recuerdo siempre con unos neveros tremendos, que ya pasaron a la historia, como otras tantas cosas. Pues bien, una de esas noches, los mayores sentados en sus sillas charlado y yo como no podía estarme quieta correteando por los alrededores. A mi me gustaba correr mirando a la luna, y tenía la certeza de que ella jugaba y correteaba conmigo. Yo estaba muy segura, aunque alguna vez me regañó mi abuela por "fantasiosa". Pues en una de aquellas correrías, vi de pronto que cruzaba el Cielo un arco "iris" blanco. A grandes voces se lo hice mirar a todos, y fué algo maravilloso y raro. Bajamos hasta la Puerta la Villa para dominar mejor el espectáculo y efectivamente, allí en lo alto del Cielo estaba el arco blanco perfectamente formado. No he conseguido entender por que los mayores se asustaron tanto, lo tomaron por un mal presagio, como que algo estaba a punto de pasar y no bueno precisamente. A lo mejor era un adelanto del fin del mundo. Bueno la cosa es que cada unio se metió en casa y se acabó la visión. No se si duraría mucho o poco rato pues ya digo que nos recogimos en casita. Yo cuando lo comentaba, había siempre guasita, pero yo estaba bien segura de haberlo visno, no soñado. Pues bien, contándoselo un dia a mi querida Marian, fué la única que desde el primer momento me creyó, no me tomó a chufla, y me dijo, ahora mismo lo buscamos en el ordenador. Lo buscó ella, claro, pues este chisme era un total desconocido para mi, bueno lo es aún ahora, ¡me hace cada jugada que no se por donde me ando¡ y mi buena Marian me tiene que sacar del atoyadero. Buscó en vilkipedia (no se si se escribe así) y lo encontró, para mi satisfacción por que ahora no dudan de mi cuando lo cuento, y leimos :UN ARCO IRIS (TAMBIEN CONOCIDO COMO ARCO IRIS BLANCO, O SENCILLAMENTE LUNAR) ES UN ARCO IRIS QUE OCURRE MUY POCAS VECES, POR LA REFRACCIÓN DE LA LUZ, EN ESTE CASO LUNAR, SOBRE UNA LLUVIA O NEBLINA NOCTURNA. LOS ARCOS IRIS BLANCOS, SON RELATIVAMENTE TENUES, DEBIDO A LA ESCASA CANTIDAD DE LUZ QUE LES LLEGA. Pero lo vi de verdad, ya lo creo que lo vi, y contenta, pues ahora no dudas de mi.
martes, 3 de diciembre de 2013
NUESTRO PAVO DE NOCHEBUENA
La historia de nuestro pavo de navidad, tiene su gracia, por que en mi casa siempre habíamos cenado pollo, pero aquel año, mi padre había rellenado la solicitud y los papeles pertinentes al hermano de una de las chicas que mi madre tenía en el taller cosiendo, sabía leer y escribir, malamente y el pobre era incapaz de rellenar unos papeles, para solicitar una casilla, (creo que se llamaban de camineros) y que la RENFE tenía distribuidas entre las estaciones, creo que para vigilar y limpiar los kilómetros de las vias en el trozo que le correspondiera con respecto a la situación de la casilla. Consiguió el empleo, ya que mi padre habló con algún conocido, le consideraron idóneo y entró a ser (como el decía) de la RENFE. Pues en agradecimiento, regaló un pavo a mi padre. La casa donde vivíamos era enorme, para que os deis idea, tenía siete habitaciones dos comedores, una despensa una cocina normal y otra de leña que utilízábamos como carbonera y para las matanzas, una de las habitaciones, era para jugar los tres hermanos, la llamábamos el cuarto la churra, no se de donde el nombre. Pues allí en el cuarto la churra, metimos el pavo para matarle las vísperas de Nochebuena. A mi padre le dijeron que era mucho mas fina la carne si emborrachaba al pavo antes de matarle. Pues llegado el día, manos a la obra. Mi hermano Candi, que era bastante "caguichi" se quedó fuera de la habitación y mi hermano Berna, mi madre, mi padre y yo, en la habitación intentando sujetar el pavo, que se resistía y daba unos vuelos del susto, dándose coscorrones contra las paredes y el techo. Cuando ya cansado quedó quieto un momento, lo sujetó mi padre. Y ahora llega lo difícil. Mi padre botella de vino en ristre, mi madre tratando por todos los medios de abrirle el pico para ponerle un embudo, y berna y yo sujetando el pavo. Nos costó lo nuestro, pero al final,mi madre consiguió introducir el embudito en el pico, y mi pade con gran decisión, comenzó a echarle el vino. El bicho se atragantaba e intentaba huir, pero le teníamos amarrado con fuerza. Cuando había ingerido cierta cantidad, el pavo se quedó quieto, le soltamos, y ¡vaya juerga¡ no se tenía de pie, daba bandazos con las alas y (cantaba) glu, glu, y se caia para todos lados, entonces llegó la hora del sacrificio y de nuestras lágrimas al verle morir, pues le habíamos tenido unos dias como un juguete viviente, dandole de comer y le habíamos cogido cierto cariño. Mi padre era bastante guasón, se lo conto con grandes risas a un amigo, y este le dijo, que no se hacía así, que se le echaba el vino en pan y el animal al comerlo se cogía la "pítima". Así de fácil, con lo que a nosotros nos había costado emborracharle....
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