domingo, 19 de enero de 2014

SIGO CON RECUERDOS DE LA RADIO

Creo que fué a finales de los años cuarenta del siglo pasado, cuando se instaló en Plasencia la primera emisora de radio. Ahora parece una tontería, pero entonces causó gran impacto, hasta el punto  de hacerle coplillas, que cantábamos con la conocidísima música de AUPA. Por entonces, tambien empezaron tímidamente a aflorar los coches y el Ayuntamiento puso en la Puerta Talavera un guardia de circulación. Al principio en medio de la carretera en el cruce  de la de Caceres-Salamanca con la del Valle y la Vera. El pobre guardia, no debía estar allí en medio muy seguro, y se hizo una especie de "púlpito" de listas rojas y blancas, delante del bar Chiquete. El "púlpito", tenía un hierro, por columna como soporte a una especie (si lo comparamos con un púlpito) una especie de tornavoz, o sombrerillo para protegerle del sol y de la lluvia, aunque de esta última, no mucho, ya que casi siempre viene el aire del rio y de la Sierra de Santa Bárbara y por lo tanto de frente al guardia, pero, bueno algo de agua le quitaría el "sombrerillo". Pues a estos dos acontecimientos se referían las coplillas:Plasencia, ya no es Plasencia/ que es una hermosa ciudad/ que tiene guardia la porra/ AUPA, y una emisora local. Otra: Plasencia, ya no es Plasencia/ que una gran población,/tiene radio y toa la leche/  AUPA, y guardia de circulación. Entonces para felicitar a alguien, era muy importante que sonase por la radio tu nombre, y había un espacio dedicado a, dedicar discos. Creo que costaba tres pesetas, pero al dia siguiente (entonces Plasencia no era muy grande y casi todos nos conociamos) te sentías importante. Había dias, como el de la Madre,San José,  la Inmaculada, San Antonio y otros nombres corrientes, que las dedicatorias duraban un buen rato, y cuando ponían el disco, habias olvidado el título. Pero en estos menesteres, se llevó siempre la palma Radio Andorra, como eran para toda España, decían el nombre la ciudad y "doscientas" dedicatorias. Por la emisora local, se hizo una gran propaganda para la Coronación Canónica de la Virgen del Puerto y a cada momento nos ponías el himno de la Coronación, compuesto por el Maestro de Coro de la Catedral, don Florindo, de forma que lo aprendimos y cantamos con mucho fervor, en el día, (para mi mas memorable) que ha vivido Plasencia.

sábado, 18 de enero de 2014

¡AQUELLOS ANUNCIOS DE LA RADIO...

Cuando aun no teníamos tele, era la radio nuestra forma de información, tenía mucho encanto, y sobre todo ahora recordando aquellos programas, aquellos anuncios (que los había geniales) pues se siente nostalgia al ver como nos ha cambiado la vida. Ahora quiero hacerla una especie de homenaje... creo que se lo merece, de los periódicos hay archivos que cuidan de los tiempos pasados, de la radio no se si solo nos queda el recuerdo de alguna "viejina" como yo. Bueno cortaré el rollo. Algunos anuncios nos servían luego de muletilla como por ejemplo el de las lámparas Philis, que decía: ¡OYE¡ QUE SEAN PHILIS, MEJORES NO HAY  El del pegamento : ¿HA PERDIDO LA CABEZA, NO IMPORTA EL REMEDIO, PEGAMENTO YMEDIO¡ Uno de una crema... Pues con este tuvimos un momento de esos raros, inolvidables., que hacen pasar mal rato.
 Mis padres salían con otro matrimonio que no tenían hijos, aunque los deseaban. A mi me querian entrañablemente, seguro que veían en mi aquella hija que nunca tuvieron. Pues entraban en casa cuando la inoportuna radio comenzaba el anuncio. UN MATRIMONIO SIN HIJOS, CAUSA DOLOR SEÑORA, ES IGUAL QUE UN TOCADOR SIN PRODUCTOS BELLAS AURORA. Nos quedamos un tanto confusos, parecía una alusión directa. Luego los había cantados como el del COLA CAO, ese no se si ponerle pues creo que ha sido tan célebre que todos los hemos cantado alguna vez, bueno ya de puesta... YO SOY AQUEL NEGRITO/ DEL AFRICA TROPICAL/ QUE CULTIVANDO CANTABA/ LA CANCION DEL COLACAO/ Y COMO VERAN USTEDS HOY ME PONGO A RELATAR/ LAS MULTIPLES CUALIDADES / DE ESTE PRODUCTO SIN PAR. ES EL COLACAO DESAYUNO Y MERIENDA/ ES EL COLACAO/ DESAYUNO Y MERIENDA IDEAL/ COLACAO, COLACAOOO. Otro creo que tenía mucha chispa y a mi siempre me pareció el mejor, el de un insecticida. Tenía música, lastima que aquí no os lo pueda cantar ¡bueno a lo mejor es una suerte para vuestros oidos¡ UNA TARDE DE MAYO/ REUNIERONSE EN JUNTA/ LA POLILLA, EL MOSQUITO,/ CON LA CHINCHE Y LA PULGA/. EL ASUNTO DEL DIA/ DE MAS IMPORTANCIA/ QUE ALLI SE TRATABA/  ERA EL DEL INSECTICIDA/ QUE A TODO BICHITO/ LA MUERTE LE DABA./ DDT CHAS, DONDE TU ESTAS/ NO HAY QUIEN AGUANTE/ TU COMO EL GAS/ LA MUERTE DAS EN UN INSTANTE/
NO HAY OCASION DE SALVACION/ DONDE TU ESTAS/ DDT CHAS DDT CHAS DDT CHAS. Otro dia que me acuerde de mas cosas os las pongo, además, como siempre me quedé sin papel

miércoles, 15 de enero de 2014

LA ALPARGATA PREGUNTONA (II)

-¡Ay¡ Una tortura. Son estrechos, llevamos los dedos montados unos encima de otros,deseando llegar a casa, para vernos libres de esta prisión.
Pasaron otros muchios zapatos parecidos, pero no le pregunté a los pies, pues debía pasarlos poco mas o menos. De pronto, vi venir unas sandalias de altísimos tacones con unas tiras como de plata, los dedos de los pies cada uno en su sitio. Aquellos pies si que serían felices, debían estar como en el cielo. Sentí un poco de complejo, pero me decidí a preguntarles:
Pies, ¿que felices seréis dentro de esas maravillas?.
-Calla ¡por Dios' Todo lo contrario. Todo lo que tienen de bonitas, tienen de incómodas. Una verdadera tortura, se clavan sin piedad las tiras, de forma que parecen querer cortarnos los dedos, luego con estos tacones, tenemos que ir casi de puntillas, incomodímos, estamos deseando llegar a casa y meternos en unas humildes zapatillas como tu
 ¡Pobres pies¡
De pronto vi venir a una niña con unas zapatillas de raso color de rosa que iba calse de ballet. Tenían una cinta preciosa del mismo color atada con garboso lazo sobre su tobillo. Esas si que debían ser las reinas de la belleza y comodidad, eran tan elegantes... pregunté a los pies nuevamente:
Vosotros, si que tenéis suerte, metidos en esa preciosidad de zapatillas ¿sois felices?
-¿Que dices? ¿Que si vamos cómodos en este potro de tortura? No. Nos hacen bailar horas y horas de puntillas, con los dedos doblados en posturas incomodísimas, nos encojen, nos aplastan contra el suelo sin piedad, en fin, ¿sabes? quien pudiera ir metidos en unas cómodass zapatillas como tu.
Alguien pasó y me dió un puntapie para quitarme del medio. Pero no me importó. Era feliz sabiendo que ni el lujo, ni la belleza, ni la moda, conseguian la felicidad de los pies, como nosotras las humildes alpargatas. Y fuí feliz

martes, 14 de enero de 2014

LA ALPARGATA PREGUNTONA

Estábamos, mi hermana gemela y yo apiladas en la estantería de nuestra tienda, tan aburridas como cualquier día,
 La gente compraba zapatos, botas... pero a las alpargatas, nadie las hacía caso, ni se dignaban mirarnos. Un buen día, entro en la tienda una jovencita que quería unas cómodas zapatillas, iba a ir de romería y como pensaba bailar y triscar de lo lindo... Yo desé con todas mis fuerzas que fuera nuestro número el de su pie, puse en ello mi corazón (las alpargatas también tenemos corazón ¿que se creen?) Mi hermana holgazana y apática, no puso muy buena cara, Estaba mas cómada en su estante aburrida o durmiendo. Yo, en cambio, me esponjé de gusto al meter mi posible ama su pié, y caundo me eligió, fuí feliz. Nos llevó a su  casa, para ponernos guapas, nos adornó con cintas rojas. que se ató con un lazo por encima de los tobillos ¡Que lindas estábamos¡ Fuimos a la Romería, en la Procesión, tan blanquitas, yo me encontraba muy guapa y feliz, me hermana, no tanto. Por la tarde, en el baile, danzamos y triscamos sin parar, mi hermana, quejándose de cansancio, yo tan contenta de sentir aquellos pies felices dentro de mi. Regresamos, rendidas, pero yo llena de alegría. Mi ama, sin querer, pisó un charco y a mi hermana la llenó de barro, (gruñó cuanto podía), luego se descosió para colmo de sus males, Mi ama la ató a su pie con la cinta roja de adorno a fin de no perderla. Al día siguiente al ver el lamentable estado de mi hermana, pues la tiró a la basura. A mi me djó olvidada a la puerta del huerto. Me hice amiga del viento, y con su ayuda me fuí aproximando a la puerta, a ver si me enconraba con alguna colega con quien charlar, pero no fue así. Debía de ser fiesta, ni una zapatilla, solo zapatos, algunos preciosos, ¿Cómo irían los pies allí dentro? Seguro que felices y presumiendo de lo lindo, De momento, vi venir unos zapatos de charol, preciosos, tan relucientes como un espejo y decidida les pregunté:
.Pies ¿que tal dentro de esas preciosidades? Debéis sentir el culmen de la felicidad.

Se me terminó la hoja, mañana sigo


sábado, 11 de enero de 2014

ME CONTABA MI MADRE...

En Béjar (de donde era mi madre) como en todos los pueblos, siempre hay personajes y anécdotas curiosas, mis hijos me han pedido que se las quede escritas para tenerlas siempre a mano, y yo os hago a todos partícípes. A mi me parecen graciosas. Ya seguro que muchos no conocen lo que es un sacudidor. Era un palito de madera, donde se clavaban tiras de paño y servían para sacudir, sofás, puertas, paredes, en fin, una ayuda para el ama de casa, yo aún los he conocido, claro que yo soy poco mas o menos de la quinta de Atapuerca. Bueno a lo que vamos, además de sacudidores se llamaban zorros (no se por que). Pues hubo un alcalde, de aquellos caciques elegidos a dedo y que la población no le tenía un gran afecto. El hombre que vendía los sacudidores vió que venía el señor Alcalde detrás, y con mucha sorna se puso a pregonar en voz alta: ¿A quien le vendo este zorro... que tengo detrás? Acto seguido mando ser detenido y el hombre en su defensa, dijo que no tenía ni idea de quien venía detrás, como los sacudidores los tenía sujetos con las manos y las tiras tras la espalda, pues quedó libre. Otra anédota. En la calle la Libertad, vivía una señora que mientras su marido se iba a trabajar a la fábrica, tenía un romance con un ciego. El marido sospechó algo y un día dijo encontarse enfermo y fué a casa a deshoras. La casa daba a dos calles. La mujer al sentir al marido, le dijo al ciego_ Te voy a esconder que viene mi marido . Le sacó a la calle. El ciego se estuvo sin mover esperando que ella fuera a sacarle del atoyadero. Pero pasó un conocido y le dijo ¿Juan que haces en la calle? y el hombre con mucho misterio, le dijo:-¡Cállate coño que esoy escondido¡ Otra. Una señora que también tenía su amiguito. El marido, era zapatero remendón y ella aprovechaba para verse son su amante cuando el hombre iba a repartir los zapatos reparados. Tenían una contraseña: El "amigo" pasaba cantando. Pajarito jilguero, ven que ya es hora. Si el marido no estaba, ella le hacía una seña, el entrabas y al rato salía. Pero al hombre le llamó la atención la "ronda pajarera", espió y se dió cuanta de lo que estaba pasando. Era invierno, pasó el rondador, ella se levantó a lo que fuera para hacerle saber que no estaba sola. El marido metió la badila en el brasero y cuando estuvo caliente, la puso encima de la silla donde se iba a sentar la mujer. Se sentó distraida. Se le quemó la falda y el culo. Al rato pasó el rondador con su cantinela : Pajarito jilguero, ven que ya es hora. Y la mujer entre lágrimas, le canto. Tengo el culo quemado y no puedo ahora

miércoles, 8 de enero de 2014

PUFFY ASTRONAUTA (IV) Y ULTIMO

Yo protesté un poco, quería salir y ver todo, pero en el viaje, había aprendido disciplina y obediencia, así que me resigné a quedarme, me hubiera gustado salir para luego contar a mis hijos y nietos que había sido el primer mosquito astronauta para que ellos se sintieran orgullosos. Jhan empezó a contar mientras se preparaban nuestros compañeros para la salida, pero al revés ¡que manía¡ sabía contar perfectamente. Diez, nueve.....cero. Jhan corió la palanca, se abrió la puerta, salieron los dos y se cerró automáticamente tras ellos, se abrió la otra puerta, salieron y se cerró del mismo modo.  Me entraron ganas de llorar ¿y si no los volvíamos a ver? teníamos orden de despegar pasada media hora con o sin ellos. Mi corazón parecía que iba a explotar. Si no volvían ¿quien se lo diría a sus familias? Entonces recordé mi tragedia, y recé para que volvieran a la nave sanos y salvos. Por el monitor de a bordo, los veíamos y oíamos sus voces, hablaban de mares, montañas... y para eso habíamos ido, en la tierra hay muchas de esas cosas. Recogieron unos piedras y algo de tierra, lo guardaron con mucho cuidado y regresaron a la nave. Tan emocionado estaba, que no me di cuenta de que Jhan bajaba la palanca y me dió tal golpe en la cabeza, que me quedó atontado. Cuando abrí los ojos, el lugar me era conocido y la voz de mi madre que me zarandeaba también. No podía ser , pero era, mi madre me gritó muy enojada.- Puffy ¿dónde demonios te has metido? ¡Que tarde nos has dado buscándote por todas partes. Eres un torbellino. Nos has tenido muy preocupados. Llegó después mi padre muy enojado tras ella. Me abracé llorando de alegría a mi madre. No había muerto mi familia, no habian muerto. Todo había sido un sueño. Pensé contarselo, pero por temor a las chanzas de mis hermanos, callé. Luego durante mi vida, he pensado muchas veces ¿por qué no dormí un poquito mas? ¿por que no pude saber lo que habían traido de aquel planeta? ¿que habría sido de mis compañedros? ¡que rabia¡ De todas formas, recibí una gran lección, que debía ser cauto y obediente para no disgustar a mis padres... son tan buenos.

martes, 7 de enero de 2014

PUFFY ASTRONAUTA (III)

Un tanto reconfortado mi estómago y con la protección que el caso me brindaba, comencé a pasar revista a mis dominios. Volví a posarme en la nariz, y otro manotazo del que me libró el casco. Puso cara de mal humor, y sin que yo viera la gracia, comenzó a reir extrepisamete y a gritar:-Muchachos, tenemos un polizón a bordo (ese debía ser yo) Mosquito a bordo.-¡Que buen humor¡ -dijeron los compañeros-. Es un buen chiste. Yo, me revolví muy enojado, un mosquito, no es ni un polizón ni un chiste. Luego me dijo- No se te ocurra morirte sin que te vean mis compañeros, no me quedes en mal lugar. Vas a ser nuestra mascota, te voy a poner un nombre.-Puffy, me llamo Puffy, me lo puso mi madre por que al volar hago un ruidito con las alas que hace puf-puf-puffy.-¿Oís muchachos? Además de  polizón, es descarado y habla. Dice que se llama Puffy. No entendía nada pero me fastidiaba que me llamase, polizón, hablador y descarado. Sin embargo, me atreví a preguntar. -¿Dónde vais? ¿Que es Marte? ¿Tardaremos mucho en llegar? ¿Vais a quedaros para siempre? -Bueno chico, para, para... -Mi madre que era muy sabia, nunca me habló de ese pueblo. -Marte, no es un pueblo, es un planeta lejano de la Tierra. Vamos en viaje de reconocimiento, y cuando preguntes, hazlo con calma, pareces una ametralladora. -Tengo que preguntarte otra cosa ¿por qué os pusieron a los tres astronautas? Los mosquitos nos llamamos cada uno de una forma y así acudimos si nos llaman. Mi compañero, volvió a reir. Yo no veía la gracia, sin embargo me gustaba que estuviera de buen humor, si íbamos a pasar algún tiempo juntos -¡Cómo te lo explicaría yo¡ Lo de astronautas, es nuestro oficio, pero tenemos nombre y apellido (¿Que sería apellido?) -Yo me llamo Jhan, el de mas allá, se llama Jhin y el otro Jhon y es el jefe de la expedición. Pasamos mucho tiempo entre ordenadores con muchas luces de colores. Me hicieron un caso con un trocito de un  tubo de pastillas de las que tomaban, y un trajecito con un trozo de guante, quedaron solo al aire las alitas para que pudiera volar. Un buen día me dijeron: -Estamos llegando llegando a Marte, que Jhan y yo nos quedaríamos en la nave, ya que no sabemos si podremos sobrevivir, y si esto ocurriese, tenéis que volver a tierra.