domingo, 15 de septiembre de 2013

MIS COSAS (II)

Voy a contaros otra de mis cosas que pasado el tiempo, hasta a mi me resulta divertida, pero en aquel momento pasé mis apuritos, Era el día de Santiago, yo estaba como todos los veranos pasando el verano en casa de mi tia Rufina, tenía tres hijos y tres hijas, así que conmigo éramos siete y no necesitábamos a nadie mas para pasarlo en grande. De todas formas teniamos cada uno nuestra pandilla. Pues un 25 de Julio, con un sol de justicia, acordamos despues de comer subir de Béjar a Candelario. Debe de haber seis o siete kilómetros. Pero no creáis que íbamos en plan cómodo, ¡que va¡ Mas "monas y elegantes"¡ con nuestros vestidos domingueros y unos tacones bien altos, nuestra carterita de plesiglás que estaba muy de moda, y con nuestra atrevida juventud, si no... seguro que mas sensatas no hubiéramos hecho esa locura. Pues decidimos subir a los toros, no recuerdo bien pero debimos llegar echas unos zorros. El "coso" era un montón de carros y tablones cerrando una placita. Los tablones, estaban bastante separados (digo esto por que luego veries tiene su importancia). Mi prima Mary, era mas agarrá que un chotis, siempre iba con poco o ningún dinero de forma que entre todas teníamos que poner lo que faltaba para entrar en el cine o donde fuera, en este caso a los toros. Estábamos todo afaniosas haciendo cuentas para ver si nos llegaba y no quedar a mi prima en la calle, cuando nos encontramos con mi primo Luis y el novio de mi prima Juanita. Era Pepe, mas soso que un huevo sin sal. Nos preguntaron que hacíamos y se lo dijimos, entonces Pepe, dijo :El portero es amigo mío, vais pasando y decís "Ahi viene Pepe", Nosotros fiadas y contentas fuimos pasando y diciendo al portero "Ahi viene Pepe", El hombre nos iba contando, seis, siete,mi primo ocho, y luego Pepe. Como nadie venía detrás el hombre preguntó ¿donde esta Pepe? y el con su cara de tonto dijo, Pepe soy yo. Las entradas. No si no tenemos entradas. El portero prendió a correr detrás de nosotras, ya que ellos se quedaron fuera. subimos los escalones y debajo estaban todos los mozos del pueblo mirando para arriba a ver las bragas de las mozas. Esa las lleva blancas, esa azules, pero a mi la ropa interior negra siempre me gustó mucho, pues bien mis braguitas eran negras, cosa que a ellos los volvió locos y prendieron a correr detrás de mi. No se sus intenciones. Nosotras siete corrrimos como locas para salir a una era lejos del pueblo, hasta que nos vimos libres de ellos y emprendimos a toda prisa el regreso, pero todo esto con nuestros tacones. Luego que dimos con Luis y Pepe, se rieron de nosotras, por que al quedar la puerta sin portero, el lleno de la plaza fue completo y además ellos de espectadores mientras nosotros pasábamos todos los apuros del mundo


viernes, 13 de septiembre de 2013

COSAS MIAS

A lo mejor no son importantes, (bueno no lo son) pero me pasaron a mi y luego  que el tiempo corre, a lo mejor hasta yo les encuentro gracia. Yo me crié a caballo entre Plasencia, mi tierra y Béjar, la de mis padres y abuelos. Teníamos (allá en la prehistoria) una pandilla de amigos que en los veranos lo pasábamos estupendamente, entre ellos había uno  que era un bellezón. Nos tenía a todas enamoradísimas, y a su vez él lo estaba de mí. A mi me parecía demasiado guapo para novio, luego con estos guapetones tienes que andar siempre ojo avizor, y eso no iba conmigo. Sim embargo éramos pareja en los bailes, yo me pavoneaba para chinchar a las demás que me miraban con cierta envidia, Vamos a partir de que yo no le quería para novio. Pues una noche que íbamos bailando, una chica le sonrió con mucha confianza . ¿Por que a mi me irritó tanto? No lo se, pero con gran enfado le dije. (la chica era bastante fea) Mi madre, ¡que bicho mas feo, en mi vida he visto otra cosa¡, su respuesta me quedó helada. Es mi hermana. Yo deseé con todas mis fuerzas desaparecer del globo pero intenté disculparme aunque no tuviera disculpas. El reconoció que no era muy guapa, pero yo pedí perdón por la grosería, si solo hubiera dicho que era fea, ¿pero decir que bicho mas feo... Demasiado ¿no?. Otra. La gente tiene (o tenia) por norma entrar en los espectáculos tarde con las luces apagadas, molestanto a los que han ido a su hora para buscar su butaca. Un día que mi localidad era la de pasillo, entró tarde y con perjuicio un "gachó" que dió tal pisotón, que resonó en toda la sala del cine mi ¡ay¡ El pasó de mi olímpicamente sin disculpas de ninguna clase. Llegó el descanso (estoy hablando de cuando yo era joven y las mujeres no fumaban, al menos en público) los hombres, salían al vestíbulo a fumar un cigarro. Pues mi compañero de fila, volvió a entrar con la luz apagada, me tocó en el hombro, yo pensé que aunque tarde iba a disculparse, pero si, si, me dijo _Señorita ¿a usted la pisé yo antes? Si. ¡Ah¡ pues entonces esta es mi fila. Y pasó tan pancho, pero yo los pies bien metiditos para dentro por si acaso

viernes, 6 de septiembre de 2013

VISITA AL PALACIO ESPISCOPAL (II)

Como os decía ayer, la capillita del palacio episcopal, es pequeña recogidita y sin grandes decorados. El techo lo recorren unos nervios que a la vez le sirven de adorno, en la parte mas cercana al Altar, hay cuatro rombos decorados con los atributos de los príncipes de la Iglesia, uno tiene la Tiara Papal, otro las llaves de San Pedro, (o del Cielo), otro la Mitra del Obispo y otro el Báculo, las puertas son blancas con adornos dorados y un escudo en el centro. El Salón comedor, es muy espacioso, lo decoran una gran mesa con dos bandejas de plata y una pequeña y preciosa escultura de un Santo penitente, tres cuadros italianos, una  copia de Rafael con la Virgen con Jesús, y alguien mas que ahora no recuerdo (perdón) otros dos hermosos cuadros uno de ellos  es el Rey Herodes y Herodias con una bandeja de plata pidiendo la cabeza del Bautista. Ni grandes arañas ni ostentación de ninguna clase, dos bellísimos espejos y es todo, Luego salimos al balcón que recorre toda la fachada del edificio, y ahí, (no se si me sabré explicar bien o me faltarán palabras, al ver lo que se domina desde all)í, todo el Valle, la Sierra de Santa Bárbara y la carretera de Cáceres, pero en el recodo final del balcón, allí se ven casi todos los palacios, con sus torreones, un conjunto para admirar a cualquiera- El balcón en si es precioso, creo que tiene alrededor de sesenta metros, las barandillas, están bien sujetas por unas tiras de hierro empotradas en el suelo y luego por arriba, para sujetar esas barandillas, hay un montón de arcos de hierro sujetos en la pared, de muy buena forja. Si miras para abajo, se ve la doble muralla (o barbacana) que está a los pies del palacio, y como para trasladarse por ella hay unos arcos hechos en los cubos, de forma que podían en caso de guerra recorrer sin dificultad de parte a parte de la muralla. Siempre pensé que sería mas rico, pues la Diocesis de Plasencia, era de las mas ricas de España, lo que pasa es que Plasencia, por lo que yo he leido, ha sido como la casa de Tócame Roque, todo el mundo se llevaba algo sin que nadie protestara, hasta los Reyes Católicos para la reconquista de Granada, se llevaron (prestadas) varrias arrobas de plata, de jarrones y demás y algunos kilos de oro de vasos sagrados y alajas. Granada se conquistó, pero el tesoro, no volvió. No quiero ofender a nadie, cuento lo que a lo largo de mi vida he leido o escuchado

jueves, 5 de septiembre de 2013

VISITA AL PALACIO EPISCOPAL

Con motivo de celbrarse el décimo aniversario de la venida a nuestra diocésis de nuestro querido Sr Obispo Don Amadeo, nos han dado la oportunidad de visitar una parte del palacio Episcopal. A mi la visita me ha gustado mucho. El palacio, no es ni mucho menos uno de esos palacios ostentosos que mas parecen hechos para habitarlos príncipes, que no clérigos, Principes de la Iglesia son, efectivamente, pero este palacio me ha parecido distinto, tiene una sobria elegancia. Ahora hay una exposición de cuadros y esculturas, muy bonitas, los cuadros, casi todos son copias, preciosas de Rafael y otros artistas, hay una colección de cuadros no completa de Jesús y los Apóstoles, no se le ve firma, deben ser muy antiguos y están un poco deteriorados, pero a mi me encantan los claroscuros, donde sobre fondo negro, irradia luz la figura del representado, Hay una imágen preciosa de San Pedro de Alcántara, que hace ya muchos años estaba en Santo Domingo en la capilla del Cristo de la Buena Muerte y después en un altarcito en la Caterdral vieja. Tiene la mirada elevada al Cielo, como intentando despegar de la tierra. Están los Obispos San Basileo y San Epitacio (muy antiguos) Estos he leido en algún libro que fueron Obispos de Ambracia, la antigua ciudad sobre la que Alfonso VIII fundó Plasencia. San Basileo, tiene una mirada muy triste como si presintiera o supiera de su próximo martirio, que si lo que he leido es cierto, fué con la persecución de Nerón, y decapitado, en lo que se conocía como el Haza del Obispo en Santa Bárbara, batante despúes, mas o menos en el msmo sitio fué martirizado San Epitacio. Pero el que a mi me tiene enamorada es un San Francisco de Asis (de Mena), es tal el ascetismo que refleja su cara, que emociona, y la escultura es todo un poema,  tiene los estigmas de la Cruz, en el costado tiene el hábito roto como si le hubieran dado una lanzada, las maravillosas manos tienen las heridas, pero los nervios y las venas con tal realismo, que paarecen humanas de verdad. La Capilla, es chiquita con un Altar Barrocoi cion un precioso San José con un rollizo Niñito Jesús en brazos, y una Virgencita dando el pecho al Niños, bellísima pero yo creo que bastante mas moderna. Mañana sigo, me he quedado sin espacio, saludos

martes, 27 de agosto de 2013

MIS NIÑOS, EL BORREGUITO Y YO

Esto no tiene nada que ver con la historia de Plasencia, es simplemente una anecdota mía y de mis hijos, como me parece que tiene su gracia, os la cuento, ya que sois pacientes conmigo y me leeis. En Plasencia, el dia del Sábado de Gloria, se celebraba un mercado de borreguitos para sacrifircarlos el sábado siguiente y servir de comida el día del Puerto. Cuandos mis dos hijos mayores(que tendrían por entonces, Esteban dos añitos largos y Alejandro uno),pues el sábado de Gloria llegó su abuelo Alejo, todo eufórico con un precioso borreguito blanco, chiquito lanoso, parecía hecho de algodón. Los niños locos de contento con el regalito, Las mamás y las abuelitas los ponía de dulce, llenos de lazos madroños, unas alforjitas bordadas muy lindas, (estos adornos se guardaban de un año para otro). Ibamos con ellos a la Isla a que comieran hierbecita, y se repasaba una y otra vez a ver cual borreguito estaba mejor adornado. La bajada a la Isla, fué normal, Alejandro en el cochecito, Esteban andando y el borreguito a ratos andando a ratos cogido en brazos. Llegó la hora del regreso, ¡ay amigo¡ aquello era otra cosa, los niños cansados de corretear tras el bicho y el bicho, que estaba reciendestetado muy chiquito, cansado que no quería andar. Aquí empezó mi drama. El pequeño no quería ir montado en la sillita, si no cogido en brazos, senté al mayor, le puse el borreguito encima, y lloraba desconsoladamente por que le pesaba. ¿Que hacer? Como Dios no me dió tres manos que era lo que en eso momento necesitaba, pues me cargué en un brazo a mi hijo y en otro el borreguito de mis fatigas, pero ¿cómo empujar el coche? Las madres estamos llenas de recursos. Até el cochecito al cinturón y empujando con la baríga emprendí la cuesta arriba desde la Isla a la calle de Clavero donde vivíamos, me costó lo mío. Cuando llegúe por fin a casa, aburrida , cansada y de muy mal humor, me c... en el borrego en la madre del borrego y en mi suegro no por respeto, pero quedó terminantemente prohibido hacer nunca mas regalo semejante a los niños

sábado, 24 de agosto de 2013

EL LEGO DESPISTADO

No se si es historia o leyenda, yo os la cuenta pues me parece cuando menos curiosa. Los frailes de Santo Domingo, acogieron a un pobre diablo que andaba indigente. Era una estupenda persona, fiel y trabajadora, le hicieron lego y hacía las tareas mas humildes del convento, si le mandaban hacer algún recado casi siempre lo hacía al revés, por lo que el padre prior decidió quedarle de ayudante de cocina.Una anécdota que se contaba es: Iban los frailes a cantar maitines y el padre prior le encomendó ._ Cuida bien que no se te vaya la leche. -Nose preocupe Padre, que esa no se me va. Estaban en la Iglesia los frailes, y hasta allí llegaba el olor de la leche ida. El Padre muy enojado, se lo encontró sentado a la puerta de la cocina, bien cerradita y con una estaca en la mano, le recriminó :-¿No te he dicho que no te dejaras ir la leche? .Padre. respondió muy serio, esa no se va he tomado mis precauciones, cerré todas las ventanas, la puerta y aquí sentado con la estaca, le aseguro que si ententa salir la mato de un garrotazo.
Otro día, pusioeron lentejas para comer. De nevo el Padre le encargó el cuidado de la olla. Le dijo: cuando empiecen a cocer, las asustas tres veces con agua fria para que las pieles no se le vayan. (asustar las lentejas, consistía en echar agua fría para romper la cocción) Padre tranquilo que yo las asustaré tres veces. Al rato todo el convento olía a lentejas quemadas. El Padre fué coriendo a la cocina: Desgraciado, ¿no te dije que asustases las lentenjas tres veces, y tú en vez de obedecer, te las dejas quemar?  Padre, ya decía yo que las lentejas eran muy valientes, le juro que las asusté tres veces. .¿Pero cómo? .Mire padre, yo bajé a por agua fría al pozo, metía las manos, las sacudía en el puchero y con grandes vodes les decía ¿AAAH¡ pero ellas se quedaban tan tranquilas ni se asustaban ni nada

martes, 20 de agosto de 2013

COMO SE HIZO EL CRISTO DE LAS BATALLAS

No se si es historia o leyenda, pero como es muy hermosa os la contaré, donde yo lo he leido, asegura que es verdad. Un joven placentino muy devoto de Jesús Crucificado, en el fragor de una batalla, (de las que nunca han faltado en la historia), en los momentos de peligro, se encomendaba al Santo Cristo para que le librase de todo mal. Por las noches cuando podía dormir, siempre soñaba con un hermoso Cristo. Terminó la guerra, llegó la paz y volvió a su casa sano y salvo, pero los sueños no cesaron, para él llegó a ser una verdadera obsesión. Comprendió o al menos pensó que debía hacer una imagen como el Cristo de sus sueños. Compró madera y herramientas para tratar de confeccionar su imagen ¿pero cómo? No tenía ni idea de como manejar todo aquello, cada noche se proponía empezar su obra y cada noche se dormía con la pena de su impotencia. Una tarde, llegaron a su casa dos peregrinos pidiendo que les dejasen dormir bajo techo, no les importaba que fuera en la cuadra o en el pajar, pero hacía frío y solo pedían cobijo, el jóven los dió la cena y les dijo que tendrían que dormir en una habitación que tenía llena de herramientas y madera, no podía ofrecerles otra cosa, Accedieron, y preguntaron al joven para que era todo aquello. El, les contó su problema, y además estaba muy apenado pues no sabía ni por donde empezar. Los peregrinos muy atentos le dijeron que ellos le ayudarían, que de eso entendían bastante. ¡Que alegría el poder hacer por fin su Cristo¡ Comenzaron la tarea y al joven, le invadió tal sueño que no pudo evitar el quedrse dormido. Cuando despertó por la mañana no podía creer lo que veía. Su Cristo, su Cristo de las Batallas, estaba terminado. Quiso dar las gracias y vió que los dos jóvenes peregrinos habían desaparecido y por mas que preguntó, nadie los había visto. Entonces cayendo de rodillas con muchas lágrimas dió gracias a Dios por haberle mandado dos Angeles para que se le hicieran. Esta es la historia de como se hizo el Criste de las Batallas al que Plasencia tiene un gran devoción, y es de una belleza impresionante y una talla muy grande