miércoles, 17 de diciembre de 2014

FIESTAS DE NAVIDAD EN LA UNIVERSIDAD DE MAYORES DE PLASENCIA

Ayer celebramos en la Universidad de Mayores de Plasencia, las fiestas de Navidad. Tomamos las vacaciones Navideñas hasta mediados de Enero, casi un mes, (no hay que agobiar a los abuelitos). Os cuento, todos particimamos en las fiesta, unos grupos, cantan, otros recitan, uno que es un artísta con la ármónica nos tocó varias cosas, la que mas nos gustó fué la LUNA DE MIEL. Tuvimos hasta un concierto de saxofón, una novedad, el grupo de posgrado, vestidas de mozas (de traje reginal) con el acompañamiento de nuestro tamborilero particular, Carlos Clemente, cantaron varios villancicos. El Coro, por supuesto tambien cantó varios villancicos, que hay que darlos como mínimo un diez. Yo leí un cuento de Navidad, que escribí para este día y que gustó mucho, pues fui muy aplaudida y felicitada, todos los cursos nos lucimos cada uno de una manera, luego nos fuimos a cenar todos juntos, para seguir la fiesta, que ya sabéis, bien cenados, bien bebidos, la alegría se desborda, hubo risas y alegría, nos juntamos a cenar unos ciento treinta. Parece mentira que ambiente hemos creado, en nuestra clase estamos dos cursos juntos y  nunca hemos tenido una discusión, ni una palabra desagradable,( y somos alrededor de cien), pero las clases son como una fiesta para todos. Tenemos unos profesores estupendos y aprendemos muchas cosas, otras recordamos, en fin que los lunes y miércoles los esperamos como agua de Mayo. Tuvimos tras la cena, baile, alguien tendrá hoy su cansancio, pues parecemos jovencitos a la hora de "menear el solomillo" En fin lo pasamos en grande y deseando volver a juntarnos. Me han pedido que trascriba el cuento que yo escribí y leí, así que los complazco y copio.
NADIE Cuento de Navidad. No sabía, ni cuando ni como había nacido, ni si había tenido padres o era una planta que se había hecho niño.Desde que tenía memoria de su existencia, estaba solo. Andaba errante. Cuando comía, era de paso. En una huerta cogía una hojita de lechuga, un tomate, o una manzanita que hubiera caido al suelo de u.n árbol, pues sus piernas cortas y flacas, no le permitían escalar al árbol.Casi siempre tenía que compartir la manzana con un gusanito. Eso si, siempre respetando su parte, seguro que el gusanito también tendría hambre. Iba sin rumbo, dormía en el quicio de una puerta hecho un ovillo, o en un banco del parque en el verano.... donde le pillaba la noche. Veía de lejos jugar a los niños alegremente en el parque. Le gustaba. Unas señoras los cuidaban cariñosamente que los niños llamaban mamá. ¿Habré yo tenido alguna vez mamá?_ se preguntaba. Un día llegó a sus manos una pelota, la cogió. Vino a buscarla una preciosa niña rubia y se la dió. Había tenido por primera vez un juguete en sus manos ¡que ilusión¡
-¿Cómo te llamas?- le preguntó la niña.
Se quedó pensando y dijo: NADIE.
¡Que nombre mas raro- dijo la niña y se marchó con la pelota-
Así era su vida. Un dia, una señora de cara sonriente y pelo blanco, le dijo:
-V en a mi casa, te pondré unas calzonas y un jersey que le han quedado pequeños a mi nieto, y estarás mas abriguadito que con esos harapos que llevas, que hace frío- Así que era una abuela, no una mamá.Pensó que las abuelas debían ser Angeles. ¡Que calentito con su ropa nueva¡ No sabía dar las gracias, así que besó aquellas manos y regño con sus lágrimas de agradecimiento. Pero la abuela, hizo mas. Le preparó un bocadillo de pan blanco y tierno con una cosa redonda y r9oja dentro, que estaba muy bueno y que NADIE, comio con fruición. Se atrevió a preguntar a la abuela como se llamaba.

sábado, 13 de diciembre de 2014

AQUELLAS NAVIDADES ENTRAÑABLES DE MI INFANCIA (III)

Como la tarde no está para paseos, os acabaré de contar aquellas entrañables Navidades, donde casi no teníamos nada y éramos felices. A la Misa del Gallo, acudían tambien  otros matrimoniois amigos de mis padres, Los Berrocoso, tenían dos hijos, una como mi hermano Berna, mas o menos y otro mas pequeño, que a mi me servía como pareja para los bailes que organízábamos tras la Misa. Mi hermano Candi, era mas pequeño y quedaba desparejado y le tocaba o la chica que tenían los Berrocoso de criada, creo que se llamaba Pepa y mi hermano no la podía ver ni en pintura, así que emparejarlos era parte der la fiesta, o a una prima, que era mayor que el y tampoco le hacía mucha gracias, pero esto viene después. Mi madre antes de ir a Misa, ya había preparado un buen puchero de café para taparnos el frio, pero lo que todos estábamos deseando es que nos sacara la Sopa de Almendras. Nunca supe como las hacía, se que freia las rebanadas de pan y ponía una capa de almendras y azúcar encima, así una y otra vez hasta el tope de una fuente que solo servía cada año para eso. Luego le echaba la leche hirviendo, y canela y no se cuantas cosas mas, pero que hacía las delicias del personal. Entonces no teníamos aparatos que nos hicieran música... pero para que necesitábamos aparatos si nosotros solitos éramos capaces de estropear las mejores partituras y bailar. También jugábamos a las sillas. Ya sabéis, siempre falta una y pierde el que se queda sin asiento, a la escoba, que era ir bailando, quien tenía la escoba, la tiraba y había que cambiar de pareja, el que quedaba en blanco, hacía de escoba, formábamos una algarabía tremenda y sobre todo cuando en el baile le tocoba a Candi con la chacha, cosa por otra parte que todos procurábamos que sucediese. Cuando nos cansábamos íbamos a otra casa a comer los dulces, y así hasta que casi amaneciendo llegábamos a casa mas contentos que unas pascuas y con la voz de un arriero borracho de las cantinelaas. Los mayores se nos fueron y los demás crecimos, nos casamos y todo cambió. Ahora cuando nos encontramos los supervivientes, siempre comentamos aquellas entrañables Nochebuenas. Para los niños, empezaba la fiesta por la tarde (debía haber empezado por aquí) íbamos a pedir el aguinaldo por las casas de los vecinos y parientes, con nuestros instrumentos musicales, que consistian en una zambomba hecha con un bote, un trozo de tripa y una pajita que algún albardero nos regalaba. Los que no tenían panderetas, con un trozo de tabla y unos platillos de los botellines de gaseosa macahcados, una pua clavada en medio de los platillos a la tabla, y zas, una sonaja, alguna castañuela y a dar la murga. Teníamos la obligación de cuando nos daban aguinaldo, que a lo mejor era una perra gorda (diez céntimos de peseta) o caramelos, la pandereta hacía de "gorrilla", cantar un villancico, y en algunas casas que sabían quienes éramos y no querían darnos nada, o no nos abrían la puerta también para eso teníamos nuestra canción. DAME EL AGUINALDO QUE ES LO QUE TE PIDO, SI NO ME LO DAS, ME CAGO EN EL PORTAL. Otra perla: ESTAS PUERTAS SON MUY ALTAS Y EL CERROJO DE MADERA, A TODOS LOS QUE ESTÉN DENTRO, QUE LOS ENTRE CAGALERA- Nosotros teníamos costumbre por la tarde de ir a casa de mi madrina, que era muy señorona y no salía de casa mas que a Misa, con su criada y su reclinatorio rojo de terciopelo. Pues mi padre, cantaba mal, pero Pablo, el marido de mi madrina, no cantaba, berreaba, se ponían unas copitas de gloria, y aquel "tocadiscos gargantil" se ponía en marcha. Siempre un eterno villancico, que aburría a los mas pacientes y que a ellos los divertía grandemente, y que al final cantábamos todos a ver quien lo hacía peor. Luego a casita y ahora si que debía haber comenzado, pero, ya no hay remedio, espero haberos entretenido, a mi me sirve de añoranza, y me acompaña en mi soledad

AQUELLAS NAVIDADES ENTRAÑABLES DE MI INFANCIA (II)

El Gallito, pasaba la noche al sereno, por la mañana estaba mas tieso que don Canuto en un día de fiesta, hasta la cresta se le habia descolorido del frio nocturno que había pasado. Luego mi madre lo troceaba y le hacía un guiso con almendras y al final machacaba la yema de un huevo cocido y picaba la clara y aquelo, estaba de rechupete lairón. No es como los pollos de ahora que se cuecen en pocos minutos, aquellos buenos mozos, criados a su libre albedrio en el campo, eran bastante mas duros, y la lumbre de carbón, mas lenta, así que había que estar todo la tarde pendiente del ave y soplando la lumbre. Todos estábamos dispuestos a probar el pollo a ver que tal estaba, pero mi madre no nos dejaba, pues a lo mejor peligraba alguna tajada (estoy hablando de la posguerra que a lo mejor tenñiamos mas hambre que los pavos de Manolo). Terminado el pollo, se cocinaba el resto de nuestra cena de Nochebuena, mi madre hervía envuelta en un trapito blanco para que no se estropeara, la merluza, que luego rellenaba, no se con que, pero que estaba riquísima y cubria con vinagreta, ¡Que bonita quedaba la fuente¡ Luego con el agua de hervir la merluza, al día siguiente nos hacía unas sopitas estupendas para comer. Seguimos.
El primer plato, eran alcachofas con jasmón, que ahora es corriente, pero entonces, mi madre con antelaqción y bajo cuerda conseguía de nuestro "ultramarinero" un bote para la celebración, Luego venían los turrones. Aquí haré punto y aparte pues merece la pena, ya que consistia en una verdadera juerga. Mi madre nos tenía preparados unos cucuruchos de papel vacioque nos entregaba a cada uno, y comenzaba a contarnos las peladillas, nosotros arremolinados junto a ella intentábamos pillar alguna de estraperlo, pero las manos de mi madre eran mas lijeras que las nuestras. Luego los piñones, esa era otra, como contarlos era tarea de chinos, ella tenía una copita que llenaba y nos iba repartiendo una a cada paquete. Así contado casi no le veo la gracia, pero armábamos tal follón que la diversión era total. Mi padre, se guardaba en el bolsillo de la chaqueta el cucurucho con su "tesorito", pero yo muy zalamera iba de vez en cuando ha hacerle carantoñas y a darle besitos, mientras mi mano con disimulo entraba en su bolsillo y le "filfaba" alguna golosina, bueno a mi me parecía que lo engañaba, pero la verdad es que el se hacía el tonto y me dejaba a mi disfrutar de mi triunfo. Aquella noche nos daban una copita de sol y sombra (mitad anís, mitad coñac) ¡Estaba mas buena¡. Luego a la Misa del Gallo. Pero mañana os contaré mas cosas, pues he empezado por la cena, pero antes pedíamos el aguinaldo y eso era también muy divertido, así que hasta mañana si Dios quiere.



viernes, 12 de diciembre de 2014

AQUELLAS ENTRAÑABLES NAVIDADES DE MI INFANCIA

Me voy haciendo mayor ¿que duda cabe? Aquellas Navidades que esperábamos ansiosos e ilusionados, ahora no me parecen tan bellas ¿Serán así de hermosas las de los niños de ahora? Posiblemente, no. Ahora gracias a Dios tenemos abundancia de todo, entonces, carecíamos de casi todo y éramos felices pensnado en que se avecinaban las entrañables Navidades. En mi casa, mi padre que era un enamorado de estos días, era motivo cada noche tras la cena, de grandes risas. Os cuento. Comenzaba después de la Inmaculada a hacer listas de cenas navideñas, Sacaba muy serio su papelito y decía; Mira Mada (mi madre se llamaba Magdalena y el cariñosamente la llamaba Mada, eso si cuando quería ponerla de mal humor, cosa que le divertía mucho, la llamaba Serapia) Con su papelito en ristre, cada día confeccionaba un menú distinto. La risa venía por que al final, cada nochebuena cenábamos mas o menos lo mismo. Los días antes de Navidad, había en la plaza como una especie de mercado de pavos y pollos en la Plaza, en el rinconcito ese que hace frente al Ayuntamiento donde en tiempos fué la casa de la Carnicería. A los niños, nos encantaba meter un dedo en la boca y hacer un sonido parecido al canturreo de los pavos. La "pavería" se alborotaba, todos se ponían a entonar su canto (muy poco agradable) en coro,  y los paveros nos amenazaban con darnos con una vara, pero si, si, ¡no éramos listos para escapar¡ Allí se compraban los gallos y los pavos de la cena de Nochebuena. Nuestra casa era bastante grande y teníamos una habitación para jugar mis dos hermanos y yo, que no se por que llamábamos "el cuarto la churra". Si se compraban la semana anterior a las Pascuas eran mas baratos los pollos, así que mi padre lo compraba y nos lo metía en el cuarto la churra, donde de vez en cuando le dábamos la lata al pollo para divertirnos. Un año tuvimos uno, que parecía "Juan reniega" y apenas abríamos la puerta se nos tiraba a darnos picotazos, aunque le enseñáramos para que nos dejara entrar pacíficamente el plato con su comida o el cacharrito con agua. Ya, tomó mi madre la determinación de ser ella la que entrara con las viandas, y el muy pillo, con ella no se metía. El día 23 de Diciembre, había que matar el pollo para que pasara una noche al sereno (no se el motivo) Ahí venían los problemas ¿Quien lo mataba? Al final era mi padre. Luego había que meterlo en un baño con agua  hirviendo para desplumarle, pero un año lo metimos y se conoce que aún tenía vida el bicho... pegó un salto y terminó en medio de la cocina aleteando y poniendo todo perdido de sangre y de agua, El suelo era de baldosas, así que al dia siguiente nuestra querida Victoria, la chica que nos hacía la limpieza, tenía que matarse a restregar el suelo  con el cepillo de raices. El desplumado, era otra fiesta, todos muy modositos queríamos ayudar, pero en cuantos las plumas caían en nuestras manos, iban a parar a la cara del que estaba al lado, el agredido, se defendía del mismo modo, y al final andaba mi madre a cachetes con nosotros tres y echándonos de la cocina ¡con lo divertido que lo pasábamos¡ Y como siempre, me quedé sin papel, mañana sigo contandoos si queréis como eran nuestras Navidades de pequeños

viernes, 14 de noviembre de 2014

UN MARIDO DE IDA Y VUELTA

Una comedia de  don Enrique Jardiel Poncela, que se atrevierron a interpretar anoche en el Teatro Alkazar de Plasencia los componentes del grupo de teatro de la Universidad de Mayores. Y digo, se atrevieron, por que es una gran comedia, que muchos elencos artísticos no se atreven a poner en escena, por varias cosas. Primera, que son dieciseis los actuantes, que supone un gran gasto, ahora que se hacen monólogos para ahorrar personal. Segundo, por lo costoso del vestuario, ya que cambian varias veces durante la obra, y algunos no son ni fáciles ni baratos, Tiene que costearselos ellos mismos y construirse decorados y todo lo que eso conlleva. El Ayuntamiento, colaboró cediendo el Teatro, pues la función era para la investigación sobre el Alzeimer (se que no está puesto corerectamente, pero me entendéis) La comedia como todas las de Jardiel Poncela, es divertidísima, por los lios que puede contraer, un marido que hace jurar a un amigo que cuando el muera no se casará con su viuda, cosa que él no cumple, se casa y el muerto un tanto mosca y celoso, comienza a dar guerra con timbrazos y oscilaciones de luz en cuanto el matrimonio empieza a hacerse carantoñas y los estropea el plan. Luego apareciéndose a su contrincante con intención de volverle loco, pues le escuchan hablar sin ver a nadie. Comineza la obra con un baile de disfraces (que no llega a celebrarse por la muerte del primer marido) Leticia que así se llama la esposa, vestida de Cleopatra, sin faltarle un detalle. El que va a fallecer, vestido de torero, pero con un divertido traje, el segundo marido de don Juan Tenorio, otra de India con un precioso sari, las criadas muy elegantes, la cocinera que está bastante gordita y es muy salada, con su uniforme blanco y unos calcetines a media pierna la mar de cómicos.La doctora aparece de diablo rojo con sus cuernos y todo, y el diagnóstico (acertadísimo) es que tienne reuma y al rato muere de un ataque al corazón. Los recién casados vienen en el segundo acto, de una fiesta, y Leticia lleva un explendoroso vestido de encaje negro con un chal ¡elegantísima¡ muy enjoyada, el con su traje tan elegante y camisa roja,jaja, pero estaba muy guapo.El asesor de vestuarío, tan elegante con su metro colgado del cuello, empeñado en poner todo al rev és, los pliegues derechos, torcidos y a un pantalón le puso mangas, ¡Vamos un lió¡ Leticia luego luce un maravilloso  camisón de encaje y raso, con un desabillé también blanco muy bonito, y al final un vestido largo con un chal. Los señores también cambiaron el traje de calle por el pijama y la bata. Los diálogos llenos de gracia, al final, nos aparece una tia del muerto, en silla de ruedas, que es la metepatas de todo, y que viene dispuesta a dar tortas a todos los que tiene cerca. Leticia ante tanto lío, decide morirse y juntarse con el espectro de su marido, con su traje blanco y una corona de rosas. Fueron dos horas de risa continua y hay que dar la enhorabuena a "nuestros artistas" pues lo hicieron maravillosamente. El Teatro a rebosar. Al final los componentes del grupo, regalaron un precioso ramo de flores a Nelly la estupeda directora, Y los beneficiados por la gran obra que habían hecho para ayudar a tan terrible enfermedad, también obsequiaron con una plaza conmemorativa y un ramo de flores a la directora, que muy atenta dió las gracias que hizo extensivas a sus compañerosm, y hasta los pidió excusas por sus exigencias en los ensayos, Algo grandioso, ya que es la segunda obra que este grupo de teatro de la UNIVERSIDAD DE MAYORES DE PLASENCIA, interpreta. ¡Vamos que estuvieron de diez¡

sábado, 25 de octubre de 2014

GRADUACION DE LOS ALUMNOS DE LA UNIVERSIDAD DE MAYORES DE PLASENCIA CURSO 2013/2014 (II)

Se me olvidó ayer decir que el acto de graduación comenzó con el VENI CREATORE y terminó con EL GAUDEAMUS. El curso 2014/2015 lo abrió el sr Monago, que estaba tambien contento con los mayores que tenemos inquietudes de aprender. Luego por orden alfabético comenzaron por la Universidad de Badajoz que era la anfitriona, a desfilar escaleras abajo (que dicho sea de paso, parecía que las había diseñado un enemigo de mayores, pues son altas y nada cómodas) pero todo salió correcto. Las becarias, ya tenían aleccionados a los que se iban a graduar como bajar de seis en seis, ponerse de frente a los señores que les iban a colocar las becas y entregar los diplomas. Después debían girar, ponerse frente al público para hacerse la foto de rigor, recibir los aplausos y así sucesivamente. Como las Sedes eran por orden alfabético, los de Plasencia éramos los penúltimos. Como había varios matrimonios, nuestra Leti les había dicho que bajaran cogidos de la mano y al girar para hacerse la foto, que levantasen los diplomas en señal de contento, (bueno los matrimonios y los que no lo eran) como los otros no lo habían hecho pues los aplausos sonaron bien fuerte. A la salida, fotos y mas fotos en grupos y juntos. Luego al restaurat. Aquí hay que dar la enhorabuena a los que organizaron la comida y darlos como mínimo un diez. No se cuántos éramos los comensales, pero mas de doscientos, seguro. Tenían las mesas con unos grandes carteles para saber cada Sede donde debía colocarse. Las mesas muy bien preparadas, con sus flores naturales muy bonitas. Y ahora, si que viene lo bueno, los entrantes, de lujo, los ibéricos... que voy a decir que no sepamos, pero los canapés y demás aperitivos, muy elaborados y exquisitos. Luego vinieron los fritos, calentitos (a mi me gusta la comida muy caliente, pues al probar una estupenda croqueta de jamón, me quemé y tuve que refrescarme la lengua con el vinillo, que dicho sea de paso, muy bueno) Luego venía la comida, pero estábamos ya mas que comidos. Un rulo de queso de cabra con setas sobre un lecho de salmorejo, que todos alababan, a mi como no me gusta el tomate, no consentí que me lo pusieran, segundo plato, solomillo envuelto en panceta al horno y una rosa de pure´de patatas, que era una gozada ver el plato y hasta daba pena meterle mano, con una salsita exquisita.luego los postres, helado, pero no una bolita, una estrella que estaba como tostadita por encima, y tarta, pero no una tarta cualquiera, era como hecha de capitas de colores, buenísima, como veis todo sumamente elaborado y exquisito. No faltó el cava. Yo creo que nuestro distrito fué el mas ruidoso, cantamos, o berreamos cogidos de la mano y moviéndonos al compás el TRISTE Y SOLA SE QUEDA FONSECA. Tras los postres, uno de los graduados, no se de que sede, cantó por flamenco unas letras para el acontecimiento, muy bien, pero que muy bien cantado. Y nosotros, no íbamos a ser menos, tenemos a nuestro José Antonio García, con una maravillosa voz, que hace los solos en nuestro coro, que nos cantó Granada (con mas nervios que ganas, pues tiene un miedo escénico tremendo) pero a medida que le cogió el tranquillo se  fué tranquilizando y acabó con su imponente voz llenando el salon. Muy aplaudido, y nosotros además le jaleamos. Pero no terminó aquí la cosa, (aunque yo si debía terminar, que soy una pesada) hubo baile, y hay que ver la marcha que tienen estos "jovencitos" de setenta pa arriba, bueno hasta yo baile, que ya tengo mas de 85 años. Yo pensé, ya medio mataos al autobús a dormir. Si, si, despues de bien comidos, bien bebidos y bien bailados a estropear partituras a voz en grito. Cantando todo el camino, eso si las nuestras, las extremeñas  muy bien acompañadas por Carlos y su tamboril. Al final a descansar a casita, pero si os digo que al soltar a los cacereños, estaba el personal dispuesto a seguir la juerga en Cáceres en La Madrila... Pero era jueves y eso nos "salvó" no estaban seguro de si habría ambiente, pero si llega a ser viernes o sábado, igual pasamos el fin de semana de marcha. Aqui os dejo, gracias por haberme aguantado

viernes, 24 de octubre de 2014

GRADUACION DE LOS ALUMNOS DE LA UNIVERSIDAD DE MAYORES DE EXTREMADURA DEL CURSO 2013/2014

El dia 16 de Octubre, fué la graduación de los alumnos de la Universidad de Mayores de Extremadura. Yo me colé entre ellos, aunque pasaré por ese evento al año que viene (empiezo quinto curso) pero me apetecía  acompañarlos, pues varios de ellos son amigos mios y el resto unos estupendos compañeros. Bueno un poco era la disculpa para poder ver a mis dos bisnietos que residen en Badajoz. Acabados los prolegómenos, empecemos con los acontecimientos. Salimos de Plasencia a las ocho y media de la mañana, teníamos que recoger a los compañeros de Cáceres. Por culpa de una que se retrasó, estuvimos esperando cerca de media hora y llegamos a Badajoz con la hora pegada. Los últimos, así que el acto empezó de inmediato. A pesar de haber madrugado, teníamos un humor estupendo, y apenas salir de Plasencia nos dispusimos a "drestozar" partituras. Cuando las canciones eran extremeñas( que conste que malcantamos de todas calañas y calidades) pues nuestro tamborilero particular Carlos Clemente, nos acompañaba, lo hacía bastante mejor el músico que el coro. Desde Cáceres a Badajoz, tampoco estuvimos mudos. Ahora va en serio. Hoy he pedido a nuestra Leti que me diera los nombres de la mesa directiva, con nombres y apellidos, (para no hacer el "ridi" como ayer)que la componían:El sr Presidente de la Comunidad, don José Antonio Monago. El señor Rector Magnífico de la Universidad de Extremadura don Segundo Pirit. El escritor don Luis Landero. Don Florentino Blázquez Entonado, Director del programa universitario de Mayores de Extremadura, y la sraTrinidad Nogales, Consejera de Educación de la Junta de Extremadura. Comenzó el acto tras las presentaciones, don Florentino, contento y satisfecho con la trayectoria que había tenido la Universidad de Mayores. Comenzó con un minúsculo alumnado que se ha ido incrementando a través del tiempo, y que ahora somos muy numerosos, y lo que mas le enorgullecía (según sus palabras) era que cuando se graduaban los alumnos, no se quedaban en casa, se sumaban a posgrado, lo que quiere decir que algo se estaba haciendo muy bien. Tras él nos impartió la lección Magistral, el escritor don Luis Landero, la conferencia la titulaba, VIVIR, SOÑAR,LEER. Nos hizo una especie de reseña de su vida y familia, de origen humilde, y orgulloso de ello, tuvo que trabajar para ayudar a su familia a sufragar los gastos de su carrera. Elogió de una manera especial a su abuela, analfabeta, pero con un prodigio de talento y memoria y gran facilidad para contar historias, y que fué sembrando en él el gérmen para escribir libros. Preciosa lección, pues aunque duró alrededor de media hora, se nos fué en un suspiro, le dimos un gran aplauso que duré algunos minutos. Después habló el señor Rector, muy bien, y lo mas curioso, la única fémina de la mesa, no habló, por raro que parezca permaneció calladita. Y mañana sigo, que hoy me quedé como de costumbre, sin "papel"